Anoche apareciste en mis sueños. Por un momento volvimos a ser tú y yo, juntos, nosotros, aquellos que fuimos y que creímos ser felices.
Y es que lo fuimos. Fuimos felices. Y ayer lo volví a sentir. En sueños, viendo nuevas escenas de lo que hoy podría ser nuestra realidad… O no.
En sueños vi aquello, esa parte en la que todo encajaba, cuando tú y yo conseguíamos ser juntos. Porque lo fuimos, pero no para siempre, no hasta hoy.
En sueños te veía sonriendo, bailando, corriendo, cantando… Y en sueños me veía a mi, a tu lado y Feliz. De esa forma que sí, fue real en algún momento, y que fue tan triste dejar de ser.
Me gustó recordarnos de esa manera, cuando conseguimos que la suma de dos fuera mucho más que una pareja. En sueños todo volvía a ser de nuestro color favorito, ese que ya no recordaba porque dejamos de verlo hace mucho tiempo.
Y sin poder saber si aquello que fue mágico me volverá a pasar, me acuesto deseando que vuelvas a aparecer en mis sueños para que me recuerdes la que fui y podría volver a ser. Esa persona que de forma tan sencilla encajó entre la alegría y la sinceridad de alguien que consiguió sacar la mejor parte de cada uno para que todo fuera perfecto.
Y así, en sueños y despierta, anhelo esa forma de sentir, de ver, de vivir… Esa tranquilidad intensa que espero vuelva, para ser esa versión que a mí misma me enamora, con alguien que solo busque no dejar de ser.
