Que no somos el ombligo del mundo, sí, lo sabemos. Pero yo vivo aquí, en mi Universo, rodeada de estrellas, satélites y demás asteroides.
Dentro de este Universo están los grandes Soles alrededor de los que giro continuamente. Su luz nunca se apaga y son los que me dan calor y vida.
Son muchísimas las Estrellas que decoran mis días. Tintinean, su luz es más o menos intensa según el momento y las circunstancias, pero siempre están, formando constelaciones que marcan el rumbo.
Las Estrellas Fugaces y los Cometas son divertidos. Te sorprenden tanto cuando aparecen como cuando se van… Su intensidad y dirección es imprevisible, pero es parte de su atractivo, son un misterio.
Quisiera que en mi universo no hubiese Meteoritos, porque molestan, incomodan al no dejar ver a otras estrellas, algunos hasta son un peligro. Pero no es posible deshacerse de ellos, son parte del Universo y lo importante es tenerlos identificados y, siempre que sea posible, localizados.
Y yo tan cómoda me encuentro en mi Universo, con todos mis astros girando los unos alrededor de otros, los cometas pasando dejando su luz y… ¡¿Qué es eso?!
Una enorme Luna Llena se asoma por el horizonte. Grande y redonda que me atrae con su gravedad y desordena todo mi Universo… Es preciosa, es luminosa, pero su brillo tapa el de otras estrellas pequeñitas y el de las fugaces.
Mi Universo cambia y todavía no sé si me gusta más o menos. ¿Qué es mejor? ¿Una gran luna llena o muchas pequeñas estrellas fugaces?
Mi Universo cambia, está cambiando, todavía tengo que averiguar hasta que punto y descubrir cómo moverme entre todas las luces que me iluminan para sentir como necesito toda su energía.
