¿Por qué a ti?

Igual que tú, yo me lo preguntó y muchos se lo preguntan. ¿Por qué a ti?

¿Por qué a ti y no a mí? ¿Por qué a ti y no a otro? ¿Por qué a ti y por qué ahora?

Podría decirte que es porque…

  • Ya has demostrado que eres capaz de esto y de mucho más.
  • Tienes el valor de hacerle frente.
  • Puedes mirar a los ojos a la realidad y, lo que es más difícil, mantener esa mirada.
  • Tienes personas a tu alrededor que lo darán todo por ti.
  • Tienes la ilusión de una vida llena de alegrías.
  • Ves la esperanza en esos rincones y esas sonrisas.
  • Tu capacidad de aprender y adaptarte a lo desconocido no te asusta.
  • Sabes lo qué quieres para ti y para los tuyos.
  • Valoras lo que tienes por encima de todo.
  • Sabes que es lo importante y lo cuidas.
  • Te sacrificas por aquello que merece la pena.
  • Vives tu vida al máximo sabiendo que los de tu alrededor necesitan de ti.
  • Hay estrellas, en el cielo y en la tierra, que brillan por y para ti y te marcan el camino.
  • Sabes que vas a poder con esto y con todo lo que venga.
  • Porque eres valiente, muy valiente.

Podría decirte todo esto, pero no… No hay respuesta. Simplemente esta puta vida es así: unas risas entre tortazo y tortazo. Y a ti te han tocado dos de los gordos.

¿Por qué a ti? Deja de buscar explicaciones, no las hay. No te tortures. Ahora es momento del hoy, paso a paso, según vengan, tal y como se presente sin expectativas, solo un objetivo por el que pelear y seguir.

Y grita, llora y patalea. Enfádate con el mundo si es lo que te nace, pero después recuerda todas y cada una de las razones, porque aunque no sean justificación, si son verdad, grandes verdades y tienes la suerte de que sean tuyas, dentro de tu realidad.

Porque cuando estés cansada, triste y enfadada, cosas que pasarán y lo sabes, tienes mil razones por las que darle la vuelta a todo eso y seguir.

Y si se te olvidan en algún momento, allí estaremos para recordártelo.