EL PLAN

Tengo un plan. Bueno, en realidad tengo un montón de planes: el plan para hoy, el plan para el fin de semana, el plan para la próxima escapada, el plan para final de año y… ¡EL PLAN!

Porque así funciona mi cabeza, se llena de objetivos, cosas que quiero hacer, retos a los que enfrentarme… Y se amontonan todos por lo que muchas veces tengo que ir dejando alguno porque no hay tiempo ni energía para poder con todo.

Y es que soy muy positiva pensando que soy capaz de llevar a cabo tantas cosas y otras que espero surjan espontáneamente. Pero prefiero tener la cabeza llena de ideas para hacer y conseguir la mitad, que esperar sentada a que la vida me sorprenda.

Y lo hace, me sorprende y me desbarata todavía más lo que estaba programado… Y más cosas quedan pendientes, algunas para más tarde, otras para siempre.

Cuestión de prioridades supongo. Decisiones, buenas y malas, pero que tomamos según nuestros planes se cumplen o no y según la vida sucede imprevisible.

Pero siempre estará «EL PLAN». Ese que no me atrevo a comenzar porque no terminarlo supondría un gran fracaso. Ese con el que nunca encontraré un momento ideal para comenzar, porque supone esfuerzo y debo renunciar a otros planes que son divertidos, sencillos y apetecibles.

Es «EL PLAN». Sé que realmente puede hacerme llegar a otro nivel en el que sentirme exitosa, orgullosa, realmente satisfecha. Pero tengo miedo: ¿Seré capaz? ¿Y si no llego a meta? ¿A cuanto tendré que renunciar? ¿Será tiempo malgastado si no lo hago bien?

Paso a ser negativa en instantes, pero no… Esto no va conmigo. Así que, cojo «EL PLAN» y lo troceo en planes pequeños y sencillos. Iré de uno en uno, despacio, al ritmo que me marque el resto de las cosas que pasan a mi alrededor y puede que llegue al final o no. Pero no será tiempo perdido, sino motivo por el que sentirme orgullosa por el esfuerzo, por creer en mí, por no quedarme esperando a ver pasar la vida y cómo otros sí consiguen cosas que les hacen crecer.

Tengo muchos planes que no conseguiré terminar, pero también tengo «EL PLAN» que le da sentido a todo lo demás.