Si quieres, debes

No hay excusas: si quieres, puedes, y si puedes, debes. Así que… ¡Ponte las pilas!

Que si, que ya se… Que estás a tope de trabajo, que vives donde Cristo perdió la chancla, que tienes millones de amigos con los que haces mil planes, pero… Me dices que quieres.

Así que… ¡Búscate la vida! Que quieres que te diga, a mí otro plantón no ¡eehhh! Porque si quieres, puedes, y si puedes, debes.

Debes tener éxito en ese trabajo que te apasiona. Debes viajar a esos lugares exóticos. Debes tener un millón de buenísimos amigos. Debes ir a conciertos y fiestas. Debes no fallar en la comida familiar. Debes hacer por verme.

Si quieres, (con esfuerzo) puedes.

Porque lo que realmente quieres hacer, lo haces. Para lo que es tu prioridad sacas tiempo. Por lo que es importante para tí, te esfuerzas por conseguirlo. Porque si quieres, puedes.

Así que no me digas más que no puedes, que ahora no es momento, que lo seguirás intentando… Dime que no quieres, que no soy tu prioridad, que no soy lo más importante para tí…

Tranquilo, no haré el drama. Es más, lo entiendo. No se puede llegar a todo, priorizamos y hay cosas que se quedan fuera. A mí también me pasa, no solo tu mundo es finito, las 24h del día son iguales para todos.

Pero no me tengas así, esperando, a la expectativa. Déjame claro el tema y así yo me pongo a otra cosa rápido, que mis minutos también valen oro.

Si me dices que quieres, que sea para hacerlo, porque entonces puedes. Si no… Me mientes. Vamos a ser claros, que no estamos para marear la perdiz. Que yo también lo quiero todo, por querer… Por pedir… Pero no, no se puede, lo sé, lo sabes.

Si quieres, si realmente quieres, puedes. Y si puedes, ¡Hazlo! No me desesperes, ¡Hazlo! Debes hacerlo, por ti y por mí, porque si quieres, debes.

A %d blogueros les gusta esto: